domingo, 8 de abril de 2012

Las Claves de la Salud: la Alimentación y la Actividad Física



La alimentación es uno de los pilares básicos para disfrutar de una vida saludable y plena. Una alimentación sana y equilibrada contribuye a nuestro bienestar físico y mental y nos ayuda a afrontar la vida con energía.
Pautas para una correcta alimentación:
No excluir alimentos en las comidas ya que no existen alimentos que adelgacen o engorden.
Tener una dieta variada y evitar la rutina.
Realizar entre tres y cinco comidas, teniendo en cuenta que el desayuno debe aportar la cuarta parte de las calorías que se necesitan en un día.
Comer siempre a unas horas determinadas y no picar entre horas.
Mantener el momento de la comida como un acto social, una ocasión para estar con nuestra familia.
Reducir el consumo de grasas, presentes en la bollería industrial o los refrescos azucarados, por ejemplo.
Eliminar el consumo de tabaco y alcohol.
Limitar el consumo de fritos y sal, que favorecen la hipertensión.
Leer las etiquetas de los productos comprobando aditivos, colorantes, conservantes y composición.


Problemas relacionados con la alimentación:

EL SOBREPESO Y LA OBESIDAD

El sobrepeso y la obesidad se han convertido, lejos de cuestiones estéticas y de moda, en un problema de salud pública dentro de nuestra “sociedad de la abundancia”. El aumento de peso se debe principalmente a una mala alimentación, a un consumo excesivo de alimentos hipercalóricos, al sedentarismo y la falta de actividad física.
Para saber si nuestro peso es el adecuado, podemos calcular nuestro Índice de Masa Corporal (IMC) a través de una sencilla fórmula que determina, a partir de la estatura y el peso, el rango más saludable de peso que puede tener una persona:
El IMC se calcula dividiendo el peso en Kg. por la altura al cuadrado

A pesar de que siempre hay que tener en cuenta variables como la edad, sexo o complexión física, podemos hablar de obesidad cuando el IMC es mayor de 25.


¿QUÉ ES LA DIABESIDAD?

La obesidad actúa como acelerador de la diabetes, hasta el punto de que cerca del 90% de los diabéticos tipo 2 son obesos, desarrollándose dicha enfermedad en edades cada vez más tempranas.

Cómo nos afecta el sobrepeso:
Interferencias en el sueño.
Trastornos cutáneos.
Dificultades respiratorias.
Incremento del riesgo de enfermedades coronarias.
Asma.
Diabetes.
Baja autoestima.
Ansiedad y depresión.

LOS ÁCIDOS GRASOS TRANS

Son el producto de la solidificación de los aceites vegetales a través de un proceso de hidrogenación. Estas grasas modificadas son muy frecuentes en la alimentación diaria, ya que se encuentran en mayonesas, salsas y aliños, patatas chips, margarinas, cereales del desayuno, bollería, galletas y caramelos, etc.
Se calcula que cada persona consume diariamente cerca de 6 gramos de grasas trans; es decir, un 2.6% de su ingesta calórica. Estas grasas son una de las causas del aumento de riesgo de enfermedades coronarias.

ANOREXIA Y BULIMIA

La anorexia nerviosa se caracteriza por el rechazo a mantener el peso corporal en los valores mínimos normales. Para ello la persona realiza dietas muy restringidas debido a un miedo intenso a ganar peso y a una alteración en la percepción de la forma y tamaño de su cuerpo, de su imagen corporal.
La bulimia nerviosa se caracteriza por episodios recurrentes de voracidad o atracones. Estos episodios son seguidos por conductas compensatorias, como son el vómito provocado o el abuso de fármacos, laxantes y diuréticos.


LA ACTIVIDAD FÍSICA

La actividad física es básica para el mantenimiento y mejora de la salud y contribuye a la prevención de gran número de enfermedades. Sus beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales actúan de forma directa en el desarrollo integral de la persona.
Beneficios de la actividad física:
Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Ayuda a controlar el sobrepeso y la obesidad.
Aumenta la densidad ósea.
Mejora la forma física.
Disminuye el riesgo de padecer estrés, ansiedad y depresión.
Aumenta la autoestima.
Fomenta la sociabilidad.