viernes, 30 de julio de 2010

Talasoterapia

La talasoterapia emplea el agua del mar y todos aquellos elementos que genera como las algas, limos, lodos, brisa marina. Cada uno de estos elementos nos proporcionará diferentes beneficios.

Historia de la talasoterapia.

  • Hipócrates recomienda la utilización del agua del mar como terapia para algunas dolencias.
  • Egipto, hay papiros que mencionan el poder de los lodos del Nilo.
  • En la época romana tiene su auge la talasoterapia.
  • En el siglo XIX la talasoterapia alcanza al sector turístico, haciendo que esta técnica se conozca más y aumente su demanda.

La talasoterapia está recomendada en los procesos reumáticos, en el desgaste articular, problemas respiratorios, alteraciones cutáneas (psoriasis), varices y circulación en general.

El agua de mar, con una densidad y salinidad característica, es recogida a diferentes profundidades, se depura para eliminar los agentes patógenos y posteriormente se lleva a una temperatura entre 10 y 40º, en función del tratamiento. Todo esto contribuye a que el agua marina sea un recurso terapéutico muy aprovechable.

Los beneficios de la talasoterapia sobe la piel se deben por un lado al cloruro sódico (sal); y por otro a los diferentes que forman parte del agua como oxígeno, el nitrógeno, el gas carbónico, el yodo, el flúor, el cobre, el hierro, el cinc. Sin olvidar que el movimiento del agua marina va a producir un efecto de hidromasaje sobre la piel.

La aplicación de las algas proporciona al organismo sustancias marinas y vitaminas, pero además tienen propiedades antibióticas, antitumorales, antioxidantes, antivirales y retrasan el envejecimiento cutáneo. El brisa del mar, saturado de microgotas de agua de mar, es rico en ozono y yodo, con propiedades antibióticas, relajantes y que aumenta las defensas del organismo.

No se debe olvidar que la terapia de talasoterapia o termalismo deben ser siempre bajo prescripción y control medico.

jueves, 29 de julio de 2010

Anorexia


La anorexia es un trastorno caracterizado por una falta de apetito que repetida en el tiempo llevará asociado otros muchos trastornos. El origen tanto puede tener causas fisiológicas como nerviosas. A continuación la describimos:

Diagnóstico de la anorexia

Suele comenzar a la edad de los 25 años. Supone una pérdida de peso de hasta el 25 % del peso que tenía en condiciones normales. La persona niega que está enferma, niega que necesite alimentarse. La persona se observa y se observa bien. Observa como disminuye su peso lo cual le produce sensaciones agradables. Puede presentar episodios de bulimia, hiperactividad, vómitos.

Causas de la anorexia

Diferenciaremos entre factores que precipitan la anorexia, los que predisponen a ella y los que la mantienen.
Entre los factores precipitantes: los cambios propios de la adolescencia, separación de los padres, críticas al cuerpo, un incremento rápido de peso, traumatismo.
Entre los factores que predisponen: genéticos, sexo femenino, introversión, nivel social medio alto, trastornos afectivos, obesidad.
Factores que mantienen: aislamiento social, actividad física alta.

Manifestaciones clínicas

Examen físico: pérdida de peso, hipotensión, bradicardia, cambios en la piel

Manifestaciones cardiovasculares: hipotensión, arritmias, bradicardia

Manifestaciones gastrointestinales: sensación de saciedad, dolor abdominal, vómitos, estreñimiento

Manifestaciones renales: cálculos

Manifestaciones hematológicas: anemia, disminución de plaquetas

Otros cambios: osteoporosis, dislipemias, elevación del ácido úrico


martes, 6 de julio de 2010

Diagnóstico: Cáncer de pulmón



Antecedentes: Varón, 50 años, fumador de un paquete y medio diario.

Un día de diciembre amanece afónico. Es un invierno muy frío. ¡Menudo catarro has pillado! es la primera reacción. Infusiones, miel, remedios caseros, pero pasan los días y la afonía continua. Hay tos y en ocasiones el moco aparece con manchas sanguinolientas. La afonía continua. Y pasan los días.

Y llega la primera visita al médico. Es el principio del final. Vamos hacer una radiografía. No se ve nada, pero todo continua igual. Visitamos al especialista. Más pruebas, más precisas. Al cabo de casi un mes del amanecer afónico tenemos diagnóstico: cáncer de pulmón. No operable. El tumor invade el mediastino y estructuras vitales, no se puede operar: T3 N2 M0. A pesar de ser M0 (no hay metástasis), un tumor de estas características suele ir asociado a ellas, muy pequeñas, no detectadas.

La vida cambia. Todo cambia. Pocas pruebas más hay que hacer. Comienza el tratamiento.

Primero quimioterapia, sesiones de tres días. Efectos secundarios agotadores: cansancio, sin ganas de comer, ganas de no hacer nada. Así semana tras semana. Cada cierto tiempo más pruebas para conocer como responde el tumor al tratamiento. Los ciclos de quimioterapia terminan. El tumor ha bajado pero no lo suficiente. Comienza la radioterapia. Los síntomas continúan: afonía, cansancio. Sin ganas de comer. Unos días mejor que otros.

La radioterapia es diaria. Muchas sesiones: veinte, veinticinco. Más efectos secundarios: diarrea y estreñimiento, erupciones cutáneas, temblor. La radioterapia termina, nuevas revisiones médicas.

El tumor originario ha desaparecido, entre la quimioterapia y la radioterapia lo han fulminado. Es hora de evaluar las consecuencias.

La afonía ha disminuido, casi al cien por cien. Vuelve el apetito. Disminuyen los temblores. Parece que todo está cambiando de rumbo. Sin embargo acaba de comenzar la cuenta atrás.

Un día vuelve el cansancio, incapaz de hacer paseos largos. Acudimos al médico. Nos ingresa. Más pruebas. El resultado está claro: los efectos de la radioterapia han comenzado. Pasan los días y no hay alta. No hay mejoría. Cada día que pasa la falta de aire es cada vez mayor. La víspera de ingresar apenas podía caminar. Durante los primeros días en el hospital apenas puede levantarse y con dificultad. Conforme pasan los días, ni eso. La vida se reduce a una cama. Con momentos mejores que otros. La falta de aire continúa su camino. Hay hambre de oxígeno. Los días pasan. Ahora incluso en la cama se encuentra cansado. Hace falta mascarilla de oxígeno. Primero pocos litros. Después más. Llega un momento en que tampoco es suficiente. Se pone nervioso. Comprueba que no puede respirar. Se agita. Aparece en escena la morfina. En un principio una pequeña dosis cumple su función. Vuelve la agitación, hay que aumentar la dosis. Hasta que llega un momento en que la dosis es tal que..., sedado.

A las pocas horas, el desenlace, diez meses después de haber amanecido con afonía: ha muerto.

QUITA EL TABACO DE TU VIDA. ROMPE CON ÉL

¿Sabía usted qué,...


... el aguacate puede ayudar a combatir la caspa?

Molemos dos huesos de aguacate con aceite de ricino hasta que se forme una pasta. Con la pasta que se ha formado frotamos el cuero cabelludo hasta que toda la cabeza esté cubierta.
Cubrimos ahora la cabeza con, por ejemplo, un gorro da baño y lo mantenemos durante unas dos horas. A continuación nos lavamos la cabeza con nuestro champú habitual.

Para evitar la caspa:

:: Consume una dieta rica en fruta y verdura
:: Evita bebidas como el te o el café
:: Higiene óptima del cabello
:: Realiza pequeños masajes sobre la cabeza para activar la circulación